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Ver opiniones en Google →En GESTORÍADGT revisamos la transferencia de un vehículo sin ITV cuando quieres comprar, vender o cambiar de titularidad un coche, moto, ciclomotor, furgoneta, camión, remolque, vehículo industrial o vehículo usado que no tiene la inspección técnica en vigor.
La duda habitual es si puede hacerse el cambio de titularidad aunque la ITV esté caducada, haya resultado desfavorable, sea negativa o todavía no se haya pasado. En estos casos hay que distinguir entre transferir el vehículo y poder circular legalmente con él.
Antes de iniciar el trámite, revisamos si el vehículo está en alta administrativa, cuál es el estado de la ITV, si puede expedirse un permiso de circulación válido, si el contrato está correctamente preparado, si corresponde Modelo 620 o 621 y si existen otras incidencias como reserva de dominio, embargo, precinto o baja temporal.
Sí. La falta de ITV en vigor no impide necesariamente tramitar el cambio de titularidad del vehículo. Sin embargo, el nuevo permiso de circulación únicamente será válido cuando el vehículo tenga la ITV vigente. Hasta entonces, el nuevo titular no podrá circular legalmente con él. Si acabas de comprar un vehículo con la ITV caducada, tendrás que trasladarlo a la estación ITV mediante una grúa u otro medio autorizado para su transporte.
En resumen:
• Puedes tramitar el cambio de titularidad.
• No podrás circular mientras la ITV no esté en vigor.
• El estado de la ITV debe quedar claro antes de firmar.
• Conviene reflejarlo en el contrato de compraventa.
• Debes revisar si existen otras incidencias que bloqueen la transferencia.
• El vehículo puede necesitar un traslado autorizado hasta la estación ITV.
Puede tramitarse la transferencia de un coche sin ITV en vigor, pero hay que tener claro que el cambio de titularidad no habilita por sí solo al vehículo para circular.
Antes de presentar la transferencia, revisamos:
• Si la ITV está caducada.
• Si el resultado fue desfavorable.
• Si el resultado fue negativo.
• Si el vehículo nunca ha pasado la ITV que le corresponde.
• Si está en alta administrativa.
• Si existen cargas o incidencias.
• Si está pagado el impuesto de circulación del año anterior.
• Si existen sanciones que impidan la transferencia.
• Si el contrato está firmado correctamente.
• Si corresponde Modelo 620 o 621.
• Si el comprador conoce que no podrá circular hasta regularizar la ITV.
• Si conviene pasar la inspección antes o después del cambio de titularidad.
No conviene comprar o vender un coche sin ITV sin dejar clara esta situación en el contrato.
Este es el punto más importante de la operación. Transferir significa cambiar la titularidad del vehículo en el Registro de la DGT. Circular significa poder utilizar legalmente el vehículo en vías públicas. Un vehículo puede cambiar de titular, pero si no tiene la ITV en vigor, el comprador no podrá utilizarlo legalmente hasta superar la inspección correspondiente.
Por eso, antes de comprar o vender un vehículo sin ITV, hay que diferenciar:
• Si puede tramitarse el cambio de titularidad.
• Si el nuevo permiso de circulación será válido.
• Si el vehículo puede circular después de la transferencia.
• Si debe trasladarse a la ITV en grúa o medio autorizado.
• Si el contrato refleja correctamente el estado de la inspección.
• Si el precio se ha pactado teniendo en cuenta esa situación.
• Si existen cargas o incidencias adicionales.
• Si el comprador conoce el coste y riesgo de las posibles reparaciones.
En GESTORÍADGT revisamos el expediente completo antes de presentar la transferencia.
Comprar un coche sin ITV puede ser posible, pero debe hacerse con prudencia. El comprador debe saber que, si la ITV está caducada, no podrá circular con el vehículo hasta superar la inspección. Si la ITV fue negativa, tampoco podrá trasladarlo por sus propios medios al taller o a la estación ITV.
Antes de comprar, revisamos:
• Fecha de caducidad de la ITV.
• Resultado de la última inspección.
• Si la ITV está caducada, desfavorable o negativa.
• Defectos reflejados en el informe de inspección.
• Si el vendedor ha informado correctamente al comprador.
• Si el contrato refleja la situación.
• Si el coche puede transferirse.
• Si existen cargas, reserva de dominio, embargo o precinto.
• Si está en baja temporal.
• Si hay problemas de documentación.
• Si el vehículo puede pasar ITV sin otros trámites previos.
• Si conviene que el vendedor pase la ITV antes de vender.
• Quién asumirá las reparaciones y el traslado.
Comprar sin revisar puede acabar en un vehículo a tu nombre que no puedes utilizar o que requiere una reparación superior a la prevista.
También puede venderse un coche sin ITV en vigor, pero el vendedor debe informar claramente al comprador. Conviene que el estado de la inspección quede reflejado en el contrato para evitar discusiones posteriores.
Antes de vender, revisamos:
• Si la ITV está caducada.
• Si la ITV resultó desfavorable.
• Si la ITV resultó negativa.
• Si el comprador conoce la situación.
• Si el contrato debe incluir una cláusula específica.
• Si el coche puede transferirse.
• Si hay otras incidencias que impidan el cambio de titularidad.
• Si conviene pasar la ITV antes de firmar.
• Quién asumirá las reparaciones.
• Cómo se entregará o trasladará el vehículo.
• Si el vehículo podrá circular después de la venta.
Vender un coche sin ITV sin dejarlo claro puede generar problemas, especialmente si el comprador esperaba poder utilizarlo inmediatamente.
La ITV caducada significa que el vehículo tenía una inspección válida, pero su periodo de vigencia ya ha terminado. En estos casos, el principal problema no suele ser únicamente la transferencia, sino la imposibilidad de circular después de la compraventa.
Revisamos:
• Fecha exacta de caducidad.
• Si el vehículo está en alta administrativa.
• Si la documentación está correcta.
• Si el contrato refleja que la ITV está caducada.
• Si debe trasladarse a la estación ITV sin circular por sus propios medios.
• Si el comprador acepta expresamente la situación.
• Si existen cargas o incidencias añadidas.
• Si el permiso de circulación podrá utilizarse tras el trámite.
• Si conviene pasar la ITV antes de transferir.
• Si la transferencia puede presentarse correctamente.
Aunque el vehículo pueda cambiar de titular, circular con la ITV caducada puede generar sanciones y problemas de seguridad.
Una ITV desfavorable significa que se han detectado defectos graves en el vehículo. El vehículo únicamente puede circular para desplazarse al taller y regresar a la estación ITV. Los defectos deben repararse y el vehículo debe volver a pasar la inspección en un plazo máximo de dos meses.
Antes de comprar o vender un vehículo con ITV desfavorable, revisamos:
• Fecha del resultado desfavorable.
• Defectos graves detectados.
• Si el vehículo puede desplazarse al taller.
• Si está dentro del plazo de dos meses.
• Si el comprador conoce la situación.
• Si el contrato refleja el estado de la ITV.
• Quién asumirá las reparaciones.
• Si debe volver a la misma estación o puede acudir a otra.
• Si puede completarse el cambio de titularidad.
• Si el permiso de circulación podrá utilizarse.
• Si existe riesgo de que el vehículo no supere la segunda inspección.
• Si conviene reparar antes de firmar.
Una ITV desfavorable no debe tratarse como una simple ITV caducada. El vehículo tiene defectos graves que deben repararse.
La ITV negativa es el supuesto más delicado. Significa que se ha detectado al menos un defecto muy grave que supone un riesgo directo e inmediato para la seguridad vial. El vehículo queda inhabilitado para circular por vías públicas. Debe trasladarse en grúa tanto al taller como de vuelta a la estación ITV. Los defectos deben subsanarse y el vehículo debe presentarse nuevamente a inspección en un plazo máximo de dos meses.
Antes de comprar, vender o transferir un vehículo con ITV negativa, revisamos:
• Motivo de la ITV negativa.
• Fecha de la inspección.
• Defectos muy graves detectados.
• Si el vehículo está inmovilizado.
• Si puede trasladarse en grúa al taller.
• Si sigue dentro del plazo de dos meses.
• Si el comprador conoce la situación.
• Si el contrato lo refleja claramente.
• Quién asumirá las reparaciones y el transporte.
• Si conviene resolver la ITV antes de la transferencia.
• Si el vehículo podrá obtener un permiso válido.
• Si existen otras cargas o incidencias.
No recomendamos tratar una ITV negativa como una compraventa ordinaria sin revisar antes el riesgo, la documentación y la posibilidad real de regularizar el vehículo.
Depende de lo que acuerden las partes. Puede ocurrir que:
• El vendedor pase la ITV antes de vender.
• El comprador acepte comprar el vehículo sin ITV.
• El precio se reduzca porque el comprador asumirá reparaciones e inspección.
• El contrato indique que el comprador se encargará de la ITV.
• El vendedor se comprometa a entregarlo con inspección favorable.
• El vehículo necesite grúa para desplazarse.
• La ITV desfavorable o negativa obligue a reparar antes.
• La transferencia se presente antes de tener ITV en vigor.
• El comprador no pueda circular hasta solucionar la inspección.
No existe una única solución válida para todas las compraventas. Lo importante es que el acuerdo sea real, quede correctamente documentado y el comprador conozca la situación antes de pagar.
Si el vehículo no tiene la ITV en vigor, el contrato debe prepararse con especial cuidado. No conviene firmar un contrato genérico como si el vehículo estuviera en condiciones normales de circulación.
Antes de firmar, revisamos si debe indicarse:
• Que la ITV está caducada, desfavorable o negativa.
• La fecha y resultado de la última inspección.
• Que el comprador conoce la situación.
• Que el vehículo no puede circular hasta regularizar la ITV.
• Quién asumirá pasar la inspección.
• Quién asumirá las reparaciones.
• Si el precio se pacta teniendo en cuenta esa situación.
• Si el vehículo deberá trasladarse en grúa o medio autorizado.
• Fecha y hora de entrega.
• Estado general del vehículo.
• Posibles cargas o incidencias.
• Firma de comprador y vendedor en todas las hojas.
Un contrato bien preparado ayuda a evitar reclamaciones posteriores entre comprador y vendedor.
La ITV y el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales son cuestiones distintas. Si compras un vehículo usado entre particulares, puede ser necesario justificar el pago, exención o no sujeción del impuesto mediante Modelo 620 o 621, aunque el vehículo no tenga ITV en vigor.
Puede ocurrir que:
• El Modelo 620 o 621 esté pagado, pero el vehículo no pueda circular.
• La ITV esté caducada y aun así haya que liquidar el impuesto.
• El contrato esté firmado, pero falte pasar ITV.
• El vehículo no pueda utilizarse hasta tener la inspección en vigor.
• La transferencia se retrase por otras incidencias.
• El comprador confunda pagar el impuesto con poder circular.
• Exista factura de empresa en lugar de Modelo 620 o 621.
En GESTORÍADGT revisamos tanto la parte fiscal como la situación técnica y administrativa del vehículo.
Una vez realizado el cambio de titularidad, se expide la documentación correspondiente al nuevo titular. Sin embargo, el permiso de circulación únicamente será válido si el vehículo tiene la ITV en vigor. Esto significa que la ITV afecta directamente al uso del vehículo después de la transferencia.
Antes de presentar el trámite, revisamos:
• Si el vehículo tiene ITV en vigor.
• Si el permiso de circulación podrá utilizarse.
• Si la ITV está caducada, desfavorable o negativa.
• Si el comprador podrá circular.
• Si debe pasar ITV antes de utilizar el vehículo.
• Si necesita traslado en grúa.
• Si la documentación técnica está disponible.
• Si la ficha técnica o tarjeta ITV es correcta.
• Si existen reformas pendientes de legalizar.
No conviene confundir “hacer la transferencia” con “poder utilizar el vehículo inmediatamente”.
Antes de presentar el cambio de titularidad, la ITV no es lo único que debe revisarse.
Comprobamos:
• Si el vehículo está en alta administrativa.
• Si tiene abonado el impuesto de circulación del año anterior.
• Si existen sanciones que impidan la transferencia.
• Si hay reserva de dominio.
• Si existen embargos o precintos.
• Si está en baja temporal.
• Si tiene limitaciones o incidencias administrativas.
• Si el contrato está firmado correctamente.
• Si corresponde Modelo 620 o 621.
• Si el vendedor es empresa y corresponde factura.
• Si la documentación identifica correctamente a comprador y vendedor.
• Si la ITV afecta al permiso de circulación y a la posibilidad de utilizar el vehículo.
Si además de no tener ITV el vehículo tiene cargas o una baja temporal, el expediente puede requerir trámites adicionales antes de transferirse.
También puede plantearse la transferencia de una moto sin ITV en vigor. Antes de comprar o vender una moto sin ITV, revisamos:
• Fecha de caducidad.
• Resultado de la última inspección.
• Si la ITV fue desfavorable o negativa.
• Matrícula.
• Bastidor.
• Ficha técnica.
• Permiso de circulación.
• Contrato de compraventa.
• Si corresponde Modelo 620 o 621.
• Si la moto puede transferirse.
• Si podrá circular después.
• Si debe trasladarse a ITV por medios autorizados.
• Si tiene cargas o incidencias.
No es lo mismo una moto con ITV caducada que una moto con ITV negativa o una moto sin documentación técnica suficiente.
En un ciclomotor hay que revisar primero si, por sus características y antigüedad, está obligado a pasar inspección técnica y cuál es su situación documental. Podemos revisar:
• Matrícula del ciclomotor.
• Bastidor.
• Fecha de primera matriculación.
• Ficha técnica.
• Permiso de circulación.
• Historial de inspecciones.
• Si la ITV está caducada.
• Si existe resultado desfavorable o negativo.
• Si corresponde Modelo 620 o 621.
• Si puede hacerse el cambio de titularidad.
• Si podrá circular después.
Los ciclomotores antiguos pueden presentar además problemas de documentación o identificación que conviene revisar antes de firmar.
En furgonetas, camiones, autobuses, vehículos industriales, vehículos mixtos o vehículos de empresa, la ITV puede ser especialmente importante porque suelen estar vinculados a una actividad profesional. Antes de transferir, revisamos:
• Tipo de vehículo.
• Uso anterior.
• Fecha de ITV.
• Resultado de la inspección.
• Documentación técnica.
• Ficha técnica o tarjeta ITV.
• Permiso de circulación.
• Si el vendedor es particular o empresa.
• Si existe factura.
• Si corresponde Modelo 620 o 621.
• Si hay cambio de servicio o uso.
• Si el vehículo podrá circular después de la transferencia.
• Si existen cargas, baja temporal o incidencias.
En vehículos profesionales, comprar sin ITV puede afectar no solo a la circulación, sino también al inicio de la actividad o uso del vehículo.
Si el vehículo está en baja temporal, el problema no es solamente la ITV. Antes de transferir un vehículo en baja temporal, el titular debe volver a darlo de alta. Antes de preparar la operación, revisamos:
• Si el vehículo está en alta o baja temporal.
• Motivo de la baja.
• Quién debe solicitar el alta.
• Si puede darse de alta.
• Si necesita ITV para volver a circular.
• Si la documentación técnica está disponible.
• Si el vendedor puede resolver la situación.
• Si existen cargas adicionales.
• Si la transferencia puede presentarse una vez resuelto el alta.
No conviene comprar un vehículo sin ITV y en baja temporal sin revisar previamente todo el expediente.
Antes de comprar un vehículo usado sin ITV, conviene revisar también su situación administrativa. Un informe puede ayudar a detectar:
• Si el vehículo está en alta.
• Fecha y resultado de la última ITV.
• Reserva de dominio.
• Embargo.
• Precinto.
• Leasing o renting.
• Baja temporal o definitiva.
• Historial de titulares.
• Incidencias denegatorias.
• Datos técnicos.
• Reformas o cambios comunicados.
• Problemas que condicionan la transferencia.
• Información administrativa relevante.
Un vehículo puede no tener ITV y, además, tener una reserva de dominio, un embargo, un precinto o una baja temporal. En ese caso, no basta con pasar la inspección: también hay que resolver o revisar las demás incidencias. Si el informe muestra alguna anomalía, conviene estudiarla antes de firmar, pagar o presentar el cambio de titularidad.
Revisar ITV e incidencias del vehículo
Si el vehículo tiene la ITV caducada, no debe circular normalmente por vías públicas. Si acabas de comprarlo, debes llevarlo a la estación ITV mediante una grúa u otro medio autorizado para su transporte. En casos de ITV desfavorable o negativa también hay que actuar con prudencia:
• Con ITV desfavorable, solo puede circular para ir al taller y regresar a la inspección.
• Con ITV negativa, no puede circular por sus propios medios.
• Con ITV negativa, el traslado al taller y a la ITV debe hacerse en grúa.
• Con ITV caducada, no debe utilizarse como si la inspección estuviera vigente.
• Si el vehículo está en baja temporal, primero puede ser necesario resolver el alta administrativa.
• Conviene pactar quién asumirá el traslado y su coste.
Antes de comprar o vender, debe quedar claro quién se encargará del transporte, la reparación y la nueva inspección.
Si ya has comprado un vehículo sin ITV y quieres ponerlo a tu nombre, conviene revisar el expediente cuanto antes.
Podemos comprobar:
• Contrato firmado.
• Fecha y hora de entrega.
• Si el vendedor informó de la situación.
• Estado de la ITV.
• Si está caducada, desfavorable o negativa.
• Si el vehículo puede transferirse.
• Si el permiso de circulación será válido.
• Si debe trasladarse en grúa a ITV.
• Si falta Modelo 620 o 621.
• Si existen cargas o incidencias.
• Si está en alta administrativa.
• Si puede completarse el cambio de titularidad.
No conviene circular con el vehículo hasta resolver la inspección, el seguro y la documentación.
Si quieres vender un vehículo sin ITV, conviene preparar bien la operación.
Podemos revisar:
• Estado real de la ITV.
• Si la inspección está caducada.
• Si la última ITV fue desfavorable o negativa.
• Si conviene repararlo antes de vender.
• Si el comprador acepta la situación.
• Si el contrato debe reflejarlo.
• Si el precio se pacta teniendo en cuenta el estado del vehículo.
• Si el comprador podrá transferirlo.
• Cómo se entregará o transportará.
• Si existen cargas o bloqueos adicionales.
En muchos casos, pasar la ITV antes de vender puede facilitar la operación. Pero si se vende sin inspección vigente, la documentación debe dejarlo claro.
La documentación depende del caso, pero normalmente revisamos:
✅ DNI, NIE o CIF del comprador.
✅ DNI, NIE o CIF del vendedor.
✅ Contrato de compraventa.
✅ Factura, si vende una empresa o profesional.
✅ Permiso de circulación.
✅ Ficha técnica o tarjeta ITV.
✅ Informe de la última inspección, si existe.
✅ Informe DGT, si hay dudas.
✅ Justificante del Modelo 620 o 621, si procede.
✅ Justificante de exención o no sujeción, si corresponde.
✅ Mandato o autorización para gestoría.
✅ Documentación de cargas, si existen.
✅ Documentación de baja temporal, si procede.
✅ Documentación técnica disponible.
✅ Documentación adicional según el expediente.
Antes de pedirte documentos, revisamos qué situación tiene el vehículo y qué hace falta realmente.
Nuestro proceso está pensado para saber primero si la transferencia es viable y después preparar correctamente el expediente.
En GESTORÍADGT podemos ayudarte a revisar situaciones como:
• Transferir coche sin ITV.
• Comprar coche sin ITV.
• Vender coche sin ITV.
• Cambio de titularidad con ITV caducada.
• Coche con ITV desfavorable.
• Coche con ITV negativa.
• Moto sin ITV.
• Ciclomotor sin ITV.
• Furgoneta sin ITV.
• Camión o vehículo industrial sin ITV.
• Vehículo sin ITV y en baja temporal.
• Vehículo sin ITV y con reserva de dominio.
• Vehículo sin ITV y con embargo o precinto.
• Vehículo comprado sin ITV y pendiente de transferencia.
• Contrato de compraventa con ITV caducada.
• Dudas sobre si pasar ITV antes o después.
• Dudas sobre permiso de circulación válido.
• Traslado del vehículo a ITV en grúa o medio autorizado.
• Transferencia condicionada por documentación o incidencias.
Cada caso se revisa antes de iniciar el trámite para evitar presentar una transferencia incompleta o comprar un vehículo que no puedes utilizar.
Una transferencia de vehículo sin ITV puede parecer sencilla, pero puede generar problemas si el comprador no sabe que no podrá circular, si el contrato no lo refleja, si el permiso no será válido o si existen otras incidencias.
Con GESTORÍADGT tienes una revisión online enfocada a evitar errores antes de firmar, pagar o presentar el cambio de titularidad.
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